Una necesidad real de cambio.
No fue una revelación.
No hubo una gran idea apuntada en una servilleta ni una estrategia diseñada en un excel.
Lo nuestro fue más simple: una necesidad real de cambio.
Después de más de diez años en el sector inmobiliario, aprendimos a distinguir lo que funciona… y lo que se repite sin sentido.
Sabíamos gestionar. Sabíamos cerrar operaciones. Pero un día entendimos que con eso no bastaba.
Porque sí, cualquiera puede vender.
Pero no cualquiera sabe cómo acompañar un proceso para que realmente se viva bien.
Nos cansamos de los modelos rígidos, de los discursos vacíos, de las urgencias mal gestionadas.
Vimos de cerca lo que pasa cuando alguien intenta tomar decisiones importantes sin información clara, sin criterio, sin una mirada profesional que lo respalde.
Y entonces, decidimos crear NOGARE.
No para hacer lo mismo con un logo más bonito. Sino para hacer las cosas distinto.
Somos Jeronimo Llaneza y Santiago Derudi, y además de dirigir esta firma, venimos de mundos que nos marcaron:
el arte, el diseño, la estética, la comunicación.
Uno es artista y director de arte. El otro, diseñador gráfico especializado en identidad visual.
Y aunque a simple vista eso no parezca tener mucho que ver con lo inmobiliario, en realidad lo transforma todo.
Porque cada propiedad comunica.
Cada espacio tiene un relato. Y cada proceso necesita una mirada.
No solo desde lo técnico, sino también desde lo humano, lo visual, lo sensible.
En NOGARE aplicamos nuestra experiencia profesional con una lógica clara: todo lo que se hace, se hace bien o no se hace.
Desde la estrategia hasta la fotografía, desde el precio hasta cómo se cuenta una propiedad.
No creemos en plantillas ni fórmulas replicadas.
Diseñamos cada gestión desde cero, con criterio, con estética y con dirección.
Esa es la clave.
Cualquiera puede cerrar una operación. Pero cómo la vivís —si te sentís acompañado, si entendés cada paso, si sentís que cuidaron lo tuyo como si fuera propio—
marca una diferencia enorme.
Por eso nuestro lema es claro:
Habitar distinto.
Y no es solo una frase.
Es una forma de trabajar. De escuchar. De construir confianza.
Si llegaste hasta acá y algo de esto te hizo sentido, tal vez sea porque estás buscando otra forma de hacer las cosas.
Y quizás este sea el lugar para empezar.